¿Sabes cuál es la diferencia entre un medicamento genérico y uno similar?

Si no lo sabes, te invitamos a leer esta nota, en la que conocerás brevemente los tipos de medicamento disponibles en el mercado y cuándo no es recomendable comprar los genéricos

Medicamento Genérico: Según la Organización Mundial de la Salud el término tiene diferentes significados en distintas jurisdicciones. En general, es aquel que prueba la equivalencia terapéutica igual a la del medicamento original y sale al mercado cuando los derechos de patente del producto original están expirados. La mayoría de patentes estadounidenses vencen en unos 17 años. La Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos -FDA por sus siglas en inglés- es quien regula todo lo relacionado a medicamentos en este país.

En Colombia se conoce como “medicamento competidor”, mientras en Argentina se llama “medicamento similar”.

Genéricos Intercambiables (GI): Son las medicinas que tienen las mismas características que el medicamento innovador y deben actuar de igual forma en el organismo que las usa. Ellos garantizan igualdad al producto original en materia de ingrediente activo, dosificación, potencia, pureza, seguridad y efectividad; y además han pasado pruebas de intercambiabilidad.

Medicamentos Similares: son aquellos creados y comercializados por farmacéuticas diferentes a los dueños de la patente. Pueden tener los mismos ingredientes que los productos originales pero no poseen estudios de bioequivalencia para establecer la semejanza de la medicina. En México por ejemplo los medicamentos similares no traen el logo de GI (genéricos intercambiables) mientras los bioequivalentes si lo tienen.

¿Cuál es la diferencia entre el medicamento genérico y el de marca?

El genérico lleva el nombre del ingrediente activo y es comercializado después de que caduca la patente y obtiene la autorización de la FDA o de la Secretaría de Salud, dependiendo del país. La apariencia también será distinta, es decir, el empaque, el color, y el sabor y otros elementos que están protegidos por las leyes de la marca registrada en los Estados Unidos.

Beneficios

La principal ventaja de una medicina genérica sobre una de marca es el costo tanto para el fabricante como para el consumidor. La reducción en el precio final para el público es de un 80 a 85 por ciento sobre el valor del medicamento innovador. También puede haber más compañías fabricando, lo que es igual a más oferta y competencia de precios.
Debido a que el genérico tiene menor costo es muchas veces el mismo fabricante de la patente quien comercializa el genérico antes que las demás compañías farmacéuticas.

Precios

Los precios de medicamentos recetados en los Estados Unidos son los más altos del mundo, de acuerdo con Wikipedia. Tampoco tienen regulación de precios de las drogas. En dicho país se cobra un margen de ganancia muy alto por encima del costo marginal del medicamento de marca, pero es justificado por los gastos de investigación y desarrollo. Los genéricos no incurren en gastos de investigación puesto que ya la droga existe, solo deben realizar estudios de intercambiabilidad. Es así como los genéricos tienen precios más accesibles gracias al bajo costo de desarrollo y a la alta competitividad.

¿Cuándo es mejor comprar el original?

Si el doctor le receta una medicina de marca y escribe claramente en la fórmula, sin sustitución, esto quiere decir que la farmacia no se la puede reemplazar por el genérico. Esto sucede cuando el genérico no tiene la bioequivalencia del medicamento de marca y la efectividad de la droga en la sangre no va a ser exactamente igual. Del mismo modo si usted es alérgico a alguno de los ingredientes inactivos del genérico, el galeno tampoco se la recetará.

La FDA requiere una bioequivalencia del producto genérico entre el 80% y el 125% del medicamento innovador, esto significa que no debe ser idéntico en su totalidad. Por esto algunos doctores desconfían de la efectividad del genérico y no lo recomiendan.

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